miércoles, 7 de enero de 2009

Pido la paz para esta guerra ...


Ha comenzado un nuevo año. Un año que para todos es sinónimo de esperanza, buenos deseos y un compromiso para mejorar aquello que no hicimos bien en años anteriores. Y como era de esperarse, la llegada del nuevo año supuso algarabía y diversión para muchos de nosotros. Personalmente, ese día la pasé súper con mis amigos en una conocida playa del sur, libando ingentes cantidades de alcohol, conversando, reventando cuetones, etc.

Sin embargo, mientras muchos la hemos pasado demasiado bien ese día, al otro lado del mundo se vivieron momentos de tensión, muerte y terror que aún continúan, lamentablemente. Me refiero al conflicto armado en la frontera palestino-israelí, en la conocida franja de Gaza. El ambiente que se vive en dicha zona es realmente caótico y desalentador. Mucha gente viene muriendo día a día y no creo que hayan recibido el nuevo año de la forma más adecuada. Son casi 500 palestinos los que ya han muerto en este conflicto y millares de heridos. Algo positivo que he notado es que muchas naciones se han pronunciado con respecto de estos acontecimientos con diversas manifestaciones que proclaman un alto al fuego y que no se sigan matando más civiles.

Por otro lado, sin intenciones de que este post tome un tono político, en un artículo por internet leí que el objetivo del ataque era aniquilar toda forma de administración en la franja de Gaza por parte de los miembros del Hamas. Es decir, se buscaba destruir sus edificios, sus instalaciones políticas y demás. Lo curioso es que los israelíes digan que están tomando las medidas necesarias para evitar muertes de civiles. Por dios, la franja de Gaza es una de las zonas más pobladas del mundo con no sé cuantos miles de habitantes por kilómetro cuadrado. Es obvio, entonces, que tanto cohete y misil impacta en hogares de personas inocentes y ajenas a todo conflicto. Lo peor de todo es que estemos lamentando vidas de niños, ancianos y mujeres. También escuchaba por las noticias que se ha programado 3 horas de las 24 para hacer llegar todo tipo de ayuda humanitaria al conflicto, previo cese del fuego. Claro que al culminar este lapso de tiempo, los bombardeos seguirían de la forma más cruda arrasando con todo.

Sin duda es algo increíble de creer en estos tiempos. Un nuevo año con una guerra más. ¿Qué tan poco puede valer la vida de una persona? ¿Es que acaso que somos tan poco racionales como para solucionar nuestras diferencias mediante bombas, granadas y misiles? No creo que estemos tan ajenos a este problema; por tanto, nos queda hacer fuerza para que esto acabe pronto. Es difícil sí, pero creo que con mucha fe y con buenos deseos todo puede acabar. Yo me aúno a la causa, ¿tú no?

No hay comentarios: